miércoles, 24 de noviembre de 2010

" Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti "


A menudo tendemos a analizar nuestro pasado y vivencias, rememorando lo bueno, malo y feo. Al hacerlo no nos damos cuenta como nuestros ojos de convierten en vidrios transparentes para otros, pudiendo develar todos nuestros sentimientos y debilidades, usándolas muchas veces en nuestra contra.

Somos nosotros mismos muchas veces los que damos cabida a los engaños y deslealtades de los otros, damos la posibilidad a otros de mirar a través de estos vidrios transparentes... " Es como pararse frente a un abismo oscuro, mirándolo fija y concentradamente durante un largo tiempo, llegará, tarde o temprano el momento en el que este abismo conocerá todo nuestro interior, develado en forma inconciente, y volcará hacia nosotros toda la oscuridad, la cual nos envolverá y tragará de forma irreversible "... A esto es lo que, con palabras modernas, conocemos como depresión.

Nunca debemos permitir que los "abismos" que nos rodean miren dentro de nosotros, tenemos que resguardarnos y protegernos siempre de aquella oscuridad que nos espía.

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